lunes, 13 de octubre de 2014

¡¡Precaución!!

Ayer me choqué con una farola por ir mirando a un gato que estaba asomado a una ventana. Por suerte, iba andando y no conduciendo. Además, solo fue un golpe en el hombro y no me vio nadie (excepto el gato...)

¿De quién se me habrá pegado a mí ser tan cotilla?......

 Apolo, al que parece que no doy de comer, rebusca en la basura en busca de cualquier migaja...

Sirio en busca del tesoro perdido: ¡nunca se sabe lo que 
puede uno encontrar en el armarito del baño!

Muchas veces he estado a punto de pillar a un gato con alguna puerta. Y no necesariamente una puerta de una habitación, sino una puerta de armario, una puerta de frigorífico, de horno.... ¡¡hay que tener cien ojos!!

Con tanto felino en casa, he aprendido a andar con cuidado para no pisar rabitos y patas, pero no siempre es evitable porque somos muchos en pocos metros, con lo que de vez en cuando se escucha en casa un grito aterrador, de esos que pegan los gatos que parece que los estuvieras matando.

Por suerte, nunca hemos tenido ningún susto importante, todo se ha quedado en avisos, como mi tortazo contra la farola.

¿Y vosotros? ¿Habéis tenido alguna mala experiencia o todo quedó en un susto?

martes, 9 de septiembre de 2014

La caja caliente

Se denomina caja caliente a aquella caja de cartón que pulula por la casa del gatoadicto durante días, semanas o hasta meses. La caja siempre está ocupada, de ahí que siempre permanezca caliente.

Yunus es el primer okupante de la caja.

Segurísimo que no soy la primera ni la última a la que le pasa: llega un pedido de comida/arena para los gatos e inmediatamente después de ser vaciada (o durante el vaciado), la caja de cartón que contiene el pedido es okupada. Como me da pena sacar al gato, dejo la caja para que jueguen. "Luego la tiro" me digo a mí misma.

Al cabo de un par de días y tras varios tropezones con riesgo de pérdidas dentales, decido apartar la caja de mitad del pasillo, pero sigo sin poder tirarla porque cada vez que me lo propongo me encuentro un gato dentro...

Apolo se parapeta tras los papeles, que también se quedan en casa...

El resultado es que la dichosa caja empieza a acumular pelos, me molesta al pasar y me veo obligada a moverla cada vez que barro. Pero si la pongo en la puerta para tirarla... ¡¡la okupan!!

¿Quién tiene valor para echar a Sirio? Yo no...

Hoy he hecho recuento y tengo:
3 cajas en mi cuarto (2 debajo de la cama y 1 junto a la ventana)
1 caja en el salón (al lado del sofá)
1 caja en la habitación pequeña (que me molesta para abrir el armario...)

Total: ¡¡¡5 cajas!!!

Me parece que ésto se me está yendo de las manos...


jueves, 28 de agosto de 2014

Y entonces llegó ella

Yo iba a publicar entradas y tenía varios temas pensados. Yo tenía grandes proyectos para el verano como limpiar los cristales y ordenar los armarios. Pensaba organizar el trastero para poder abrir la puerta completamente sin tropezar con montañas de cacharos...

...y entonces llegó ella...


...y entonces mi cocina se llenó de biberones...


...y mi móvil se llenó de fotos de minigato... (minigato come, minigato duerme, minigato micciona, minigato juega, minigato posa...)


¿Su historia? Pues prácticamente la misma de su hermanastro, el pequeño al que "secuestré" en mayo: - Gata (la misma) tiene gatitos
- Minigato se despista de su familia
- Conserje y niños son una amenaza para minigato
- Minigato termina en mi casa...

Así que, de momento, somos seis felinos y una humana que dentro de poco empezará a comunicarse a maullidos. Y, también de momento, tengo a varios candidatos que quieren ser "humanos de minigato", pero ninguno termina de decidirse.

Mientras tanto, yo disfruto de mi pequeña enana, a la que no he querido poner nombre para que se lo ponga libremente su futuro humano. Y confieso que no hago otra cosa en todo el día que desear que llegue la hora de irme a casa para pasar el rato con el espectáculo felino que tengo montado...

Por cierto, ¡¡ya tengo un trabajo con el que poder pagar el pienso y la arena de mis gatos!! Menos mal que cuento con los impagables tuppers de mi madre, porque para pagar mi propia comida ya no me da... jeje... Y como tengo que ir a una oficina seria, he tenido que volver a vestirme de chica seria: si no fuera por los pelos de gato daría el pego...




lunes, 7 de julio de 2014

Acepto la derrota

Lo sé: hago lo que quieren y hacen lo que quieren conmigo, soy muy fácil de convencer. Aunque estoy segura de que no soy la única que se rinde ante un miau, un roce peludo o una miradita felina, ¿a que no? Todos los días me dejo llevar, pero hoy ha sido especialmente escandaloso. Y como una imagen (en este caso tres) vale más que mil palabras...




¡¡¡Las cuatro de la tarde y la cama sin hacer!!! Pero con Sirio ahí tan mono, mirándome con sus ojitos tan tiernos... ¿cómo lo iba a levantar?

Y mirad lo que me pasó hace unos días con Apolo: plancho mi vestido blanco inmaculado, lo dejo sobre la cama, me meto en la ducha y cuando salgo...

Ahí está el tío, tan agustito. Podría haberlo matado, pero no: le hice una foto porque me pareció que estaba taaaan mono... (vale, reconozco que las braguitas color Bridget Jones no son especialmente sexys, pero es que cuando una va de blanco no le queda otra...)

Por cierto, qué verano tan raro estamos teniendo, ¿no? Que yo estoy encantada, que conste, pagaría por que se quedasen así las temperaturas. El rollo es que ya no sé ni qué ponerme...

Confirmado, querido Yunus: tu madre es cero sexy...

martes, 3 de junio de 2014

Flis flis

No, no me he equivocado de foto, soy consciente de que estoy publicando una instantánea de mi mesilla de noche. ¿Y qué suele haber en las mesillas de noche? Pues un despertador, una foto, un libro (de gatos), una lamparita... Hasta aquí la mía parece de lo más normal. Pero fijaos en ese bote rojo de al lado del libro (¿cómo se llama eso? Es que en mi casa siempre se ha llamado flis flis y no me sale el nombre...) Sí, tengo un flis flis con agua en la mesilla. Y no es que me den sofocos por las noches, ni tampoco es que lo tenga preparado por si hay un incendio, es mi arma anti-Apolo, porque estoy DESESPERADA con el muchacho, que me despierta tooooodos los días a las 4 a.m.

Ya no sé qué hacer: he probado cojinazos, soplarle a la cara, zapatillazos... Echarle agua es mi última técnica, pero hay veces que ni aún así consigo deshacerme de él...¡¡¡Es taaaan pesado!!!

Pero no es sólo pesado conmigo, es pesado en general y le encanta chinchar a sus hermanos, de los que se lleva algún que otro guantazo....


 Vamos a ver, ¿quién ha mordido a Apolo esta vez? Estrellita, no mires para otro lado...

Y por último, quiero que quede claro que si no he actualizado en tanto tiempo no ha sido porque yo no haya querido, que la intención la tenía, pero es que no me dejaban...

Yunus me mira amenazadoramente desde el portátil como diciendo: "como te pongas con el ordenador 
en lugar de jugar conmigo me alío con Apolo y ya no duermes nunca más..."

miércoles, 7 de mayo de 2014

Amores que matan

El título de "rey de las croquetas" de esta casa se lo lleva, sin lugar a dudas, Yunus, que se pasa el día revolcándose por el suelo... Si llego a casa: croqueta, si saco el cepillo: croqueta, si viene una visita: croqueta, si hay que comer: croqueta, si paso a su lado: croqueta...

Es un encanto y no puedo evitar achucharlo cada vez que lo hace. El problema es que a veces el cariño se le va de las manos y...

video

Sin duda, ésto es lo que se conoce como "amores que matan". O que duelen, al menos...

Pero si hay algo que me va a matar a mí es éste oído tan fino y selectivo que Dios me ha dado: como oiga un miau desde la cama ya no duermo. Y no me refiero a un miau que venga de dentro de mi casa, porque entonces no dormiría jamás, sino a un miau de la calle. Como, por ejemplo, los miaus que éste individuo se dedicó a lanzar desde debajo de mi ventana:

Resumen de la historia:
-gata callejera tiene gatitos en los jardines de mi edificio y los deja en la terraza de una vecina
-la vecina llama horrorizada al portero para que se los lleve de su terraza, no vayan a comersela...
-el portero los cambia de sitio y su madre, asustada, no vuelve
-los gatos maúllan desesperados toda una noche en la que yo no pego ojo
-por la mañana, el portero hace reparto de gatos entre los vecinos y yo me quedo con uno

Por suerte, le encontré enseguida una mamá al gatito sin nombre, que ahora se dedica a recuperarse y a zampar biberones como si no hubiera mañana.

Y ahora me toca recuperarme de tanto estrés. Voy a echarme la siesta y no quiero saber nada más de gatos...

¿Quién tiene más pelos? ¿Apolo, Minerva o la manta?...

jueves, 10 de abril de 2014

Huele a Primavera

O eso dicen, porque yo, lo que se dice oler, huelo poquito... Y es que como ha llegado el buen tiempo y todo el mundo sale y se toma algo por ahí, mi cuerpo ha decidido que será mejor no gastar y quedarme en casa con "EL GRAN RESFRIADO DEL AÑO":  sus toses, sus mocos, su congestión nasal, su dolor de cabeza... ¡¡un completo!!

Nada grave, por supuesto, creo que sobreviviré a este resfriado. Sobre todo porque tengo a los mejores enfermeros:
En primer plano, Yunus. En el piso más bajo, Sirio y Apolo
Y bajo la manta (se puede ver su cola en mi mano) tengo a Minerva.

¡¡No se me quitan de encima en todo el día!! Me aprisionan bajo la manta y me quedo atrapada en el sofá, pero me consta que lo hacen por mi bien, para que no me levante y no malgaste energías (ni aunque me haga mucho pis)

Es que están en todo mis pequeños, incluso cuando me levanto por las mañanas se preocupan de que la cama no se me quede fría...

Sirio me deja sus pelitos en mi almohada. Qué detallista.

Tampoco quieren que me siente a leer o a estudiar, no vaya a ser que se me vaya al cerebro la energía que necesito para recuperarme.

Estrellita y sus ojos verdes ocupando mi silla verde.

Si es que teniendo gatos para qué nos hacen falta las medicinas...